¿Qué preguntarle a quien te va a hacer el sistema?
Preguntá a nombre de quién quedan el dominio y las cuentas, si la fecha de entrega va escrita, si el precio es cerrado, qué pasa si querés seguir con otra persona, quién carga el contenido y qué incluye el soporte después de la entrega. Las respuestas incómodas aparecen todas en esas seis.
1 · ¿A nombre de quién quedan el dominio y las cuentas?
Es la más importante y la que menos se hace. Si el dominio queda a nombre de quien construyó el sitio, el día que quieras irte no te llevás nada: ni la dirección que imprimiste en las tarjetas, ni el correo, ni las visitas.
La respuesta que debería preocuparte: "nosotros lo administramos". Administrarlo está bien; que esté a su nombre, no.
2 · ¿La fecha de entrega va escrita?
"En unas semanas" no es una fecha. Una fecha es un día en un documento. Y si no está escrita, no se puede reclamar.
3 · ¿El precio es cerrado o por hora?
Los dos son válidos, pero significan cosas distintas. Por hora, el riesgo de que se estire es tuyo. Cerrado, es de quien lo hace. Lo que no puede pasar es que empiece cerrado y termine por hora.
Si es cerrado, la pregunta que sigue es qué queda afuera. Todo presupuesto cerrado tiene un límite, y conviene leerlo antes y no cuando pedís un cambio.
4 · Si mañana quiero seguir con otra persona, ¿puede?
Un sistema hecho con herramientas comunes y con su documentación lo toma cualquiera. Uno hecho sobre una plataforma cerrada, o sin una línea escrita de cómo funciona, te deja atado sin que nadie te lo haya dicho.
5 · ¿Quién carga el contenido?
Es la causa número uno de que un proyecto se atrase, y casi nunca es culpa de quien programa: el sitio está listo y esperando textos y fotos. Definilo antes, y si lo cargás vos, prepará el material mientras se construye.
6 · ¿Qué pasa después de la entrega?
Si algo se rompe la semana siguiente, ¿está incluido? ¿Y a los seis meses? ¿Hay un abono mensual, de cuánto, y qué cubre? No hay una respuesta correcta, pero tiene que haber una respuesta, y por escrito.
Cómo contestamos nosotros
Dominio, hosting y cuentas se registran a tu nombre y con tu correo, y las claves quedan en tu poder. La fecha y el precio final van en el presupuesto antes de empezar, y el precio no se mueve salvo que pidas algo nuevo. Se paga la mitad al empezar y la mitad contra entrega. Y si querés que sigamos con soporte, hay un abono mensual que se acuerda por escrito.
¿Y lo tuyo?
Contanos qué querés que pase. No hace falta que lo sepas explicar en términos técnicos, y la primera charla no se cobra.