¿Cuánto cuesta una app para celular?
Una app publicada en Google Play, con cuentas de usuario y datos en la nube, va de $1.500.000 a $5.000.000. Aparte del desarrollo hay que contar la cuenta de desarrollador de Google, que son 25 dólares una sola vez, y el tiempo de revisión de Google, que no depende de nadie.
Los números
El rango con el que trabajamos hoy, con fecha.
- Una app para celular
$1.500.000 a $5.000.000
Publicada en Google Play, con cuentas de usuario y datos en la nube.
- Cobrar en línea
$150.000 a $400.000
Mercado Pago o tarjeta, con el pago confirmado solo.
- Un panel para manejarlo vos
$100.000 a $300.000
Cambiar precios, fotos y textos sin depender de nadie.
Valores de septiembre de 2026. Son rangos, no precios: el presupuesto es cerrado y por proyecto, y sale después de la primera charla. Estimar lo tuyo
Lo que Google pide, y que casi nadie te cuenta antes
Publicar una app no es subir un archivo. Esto lo sabemos porque lo estamos atravesando con KriblyLab, una app nuestra que hoy está en prueba cerrada en Google Play.
- La cuenta de desarrollador cuesta 25 dólares, una sola vez, y sirve para todas las apps que publiques después.
- Si la cuenta es personal y no de una empresa, Google exige una prueba cerrada con doce personas usando la app durante catorce días seguidos antes de dejarte publicar. Son doce personas de verdad, y los catorce días no se pueden acelerar.
- Hay que declarar qué datos recoge la app y qué se hace con ellos, y esa declaración tiene que coincidir con lo que la app hace de verdad.
- La política de privacidad y la forma de eliminar la cuenta tienen que estar publicadas en direcciones que respondan siempre. Si un día se caen, la ficha queda en falta.
- Cada revisión lleva su tiempo, y si algo no cumple, volvés a la fila.
Por qué el rango es tan ancho
Entre el piso y el techo hay dos preguntas. La primera: ¿la app funciona sola en el teléfono, o necesita un servidor que guarde y sincronice? La segunda: ¿tiene cuentas de usuario? Una app con cuentas necesita registro, recuperación de contraseña, borrado de datos y un panel para atender a esa gente. Eso no es una pantalla más: es la mitad del trabajo.
Si además vendés algo adentro de la app, Google se lleva su parte de cada cobro y hay que implementar su sistema de pagos, que es distinto del de una web.
Cuándo no te conviene una app
Si lo que necesitás es que te encuentren, te lean y te escriban, no hace falta una app: un sitio hace eso mejor, sale bastante menos y no obliga a nadie a instalar nada. Una app se justifica cuando la persona la va a usar seguido, cuando necesita funcionar sin internet, o cuando hace falta algo del teléfono —la cámara, las notificaciones, la ubicación—.
¿Y lo tuyo?
Contanos qué querés que pase. No hace falta que lo sepas explicar en términos técnicos, y la primera charla no se cobra.